
¿Cuál es tu motivación para levantarte en las mañanas y empezar tu rutina diaria? Prefieres quedarte en la cama más tarde, entrar a tu trabajo más tarde o quizás tener una semana de cuatro días laborables?
Bueno, lo he pensado. Para ser honesta una semana de cuatro días laborables no suena nada de mal. De hecho, trabajé semanas de cuatro días en el verano y me encantó comenzar mi fin de semana con el viernes. Pero eso fue hace un tiempo. Ahora, mi realidad es, otra.
Le doy gracias a Dios por la bendición de mi Ministerio y cuando me levanto en las mañanas, lo comienzo con la certeza de que soy Su hija, creada para ser reflejo de Su amor, alegría, paz y excelencia en este tiempo. Tengo la oportunidad de vivir, reír y disfrutar de la presencia de otras personas sabiendo que el trabajo es un medio para sembrar y cosechar las esencias de la vida.
¿Como lo hago? Comienzo mi día dándole gracias a Dios por la bendición de un día nuevo. Le doy una sonrisa grande. Luego le ofrezco el día a Dios entregando todas mis preocupaciones, planes y deseos en Sus manos. Lo hago sabiendo que sola no puedo manejar en mis fuerzas todo lo que la vida me lanza. Necesito a Dios y Su Espíritu. “…El es escudo a todos los que a El se acogen…Tú me has dado también el escudo de Tu salvación; Tu diestra me sostiene…Salmo 18:30b, 35(NBLH)
He aprendido la importancia de honrar a Dios a través del día respetando la autoridad en mi casa, trabajo, organizaciones que pertenezco y en la iglesia. Honro a Dios valorando y nutriendo mis relaciones con los demás. Me esfuerzo por trabajar de manera excelente, “ … esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.” Filipenses 13b-14 (NIV)
Le estoy muy agradecida a Dios por amarme plenamente a pesar de todos mis defectos. Se que soy bella y especial en Sus ojos. Es por esto que lo quiero honrar con todo mi corazón. Me llena con Su favor y gracia en cada paso de fe que tomo para comenzar mi día.
Te exhorto a que honres a Dios al comenzar tu día en las cosas sencillas. El nos honra cuando nos enfocamos en Él, leemos y meditamos en Su Palabra, aceptamos a Jesús como Nuestro Salvador en nuestras vidas y vivimos una vida reflejando Su amor.
Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Isaías 54:10
Tú también puedes comenzar tu día con una sonrisa y en agradecimiento. Ofrécele tu día a Dios. Verás como las cosas son llevaderas cuando honramos a Dios dejando todo en Sus manos. Te deseo un día lleno de bendiciones.
En el amor de Cristo,
Maria Esther
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© 2024 Maria Esther Rodriguez. Todos los derechos reservados.
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